Buscador Buscar por día
Domingo, 17 de Noviembre Villa Gesell

Información general

Miércoles, 06 de Noviembre

La aparición de un carpincho en una casa dejó un fuerte debate sobre la responsabilidad con los animales salvajes

La aparición de un carpincho en una vivienda de avenida 18 entre paseos 102 y 103 generó gran debate. Muchos vecinos dicen que no estaba en condiciones de ser liberado porque siempre fue un animal doméstico. Y que no vivirá en el hábitat natural. Lo que dicen los veterinarios, central para entender lo que finalmente se hizo.

La aparición de un carpincho, hace sólo un día en el parque de una casa ubicada en avenida 18 entre paseos 102 y 103, trajo debate para largo. Es que, los que saben (y los que NO también) comenzaron a intercambiar opiniones y visiones sobre la situación y pusieron en tela de juicio el trato que recibió el animal e inclusive, si debía ser liberado.

Aunque esta última parte del anterior párrafo podría generar sorpresa para muchos, el problema es que no se determinó si el animal estaba "domesticado" o si era salvaje y apareció en la vivienda por error, tal vez perdido o desorientado. Entonces, surgieron las "opiniones" sobre la viabilidad de que el carpincho sobreviva en la vida salvaje.

Las cosas son así: una vez aparecido el animal, el equipo de Zoonosis municipal lo retiró y, luego de verificar su buen estado de salud, lo soltó en la zona de campo en los anexos del aeropuerto geselino.

Hasta ahí, todo bien. El gran debate se produjo porque hay gente afirmando que el animal no podrá vivir en libertad debido a que estaba en cautiverio y no sabe "mantenerse" por sus propios medios. Pero, el asunto real es que no se sabe con certeza si el carpincho apareció en la casa o "lo tenían en la casa como mascota".

Este medio consultó a varios veterinarios y todos coincidieron en lo mismo: es cierto que al no poder determinar si el bichito era una "mascota", no se podrá saber si sabe alimentarse por si mismo, por sus propios medios. Pero también es verdad que era necesario liberarlo en su hábitat natural ya que no es apto, de ninguna form, para compañía humana además de que muerde o puede generar enfermedades. El carpincho no es un gato o un perro.

Entonces, lo correcto fue (a pesar del debate) liberarlo, y sortear la suerte del carpincho a las buenas de la naturaleza, tal como debía suceder en todo momento.

Esta situación con el carpincho recordó el debate que generó la aparición, hace algún tiempo, de un zorro en la vivienda de un vecino, tal como si fuera un perro domesticado. En ese momento, el animal fue liberado, previo generarse el mismo debate que ahora. Algo similar pasó hace algunas semanas en Ostende, con la aparición de un puma que parecía estar, también, "domesticado". El problema, somos los humanos, no los pobres animales.

Dejá tu comentario