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Lunes, 19 de Agosto Villa Gesell

Opinión | Columnistas

Juan Oviedo, filósofo local

¿Momentos?

Tras el periodo independentista en nuestra Latinoamérica y del posterior intento del inmortal Martí, le cabe a México, ser señalado país pionero en el gestar revolucionario en el ámbito político nacional, precedido por Benito Juárez, Emiliano Zapata, hoy ANLO (Andrés Manuel López Obrador), testimonie esa oposición a la marginalidad, pobreza y desigualdad que políticas liberales provocan y sumen en tal condición a su propia gente.

Después, Cuba fue el ejemplo, el modelo a posicionar en Latinoamérica ¡Revolución!, Fidel, el Che y otros, más los ilustre desconocidos llamado "pueblo" lograron instalar un nuevo paradigma político en la región: el socialismo, y hoy continuar fuerte con Díaz Canel a la cabeza.

Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Brasil, supieron abrevar en tales fuentes revolucionarias bajo los apellidos comandantes de Ortega, Correa, Chaves, Lula, o segundo proceso independentista interviniendo en la hegemonía liberal-capitalista posicionado en tales países y en la región.

Pero sea en la actual Bolivia, que una figura se yergue desde la misma profundidad originaria, la figura de Evo, hijo dilecto de la tierra profunda y saber del Inca, que cierra el trípode resistente al martirio Neoliberal, trípode compuesto por México, Cuba y Bolivia o la América resistente.
¿A qué? a la política económica Neoliberal.

Y para entender bien esto y no existan confusiones o equívocos en lo que consiste tal política económica, nada mejor que una conferencia dado por ANLO acerca del significado de las recetas del F.M.I. a la que reconoce como entidad pero que no marcará agenda en la política de México.
AMLO dirá que las recetas del F.M.I, son la privatización como medio para tener crecimiento, empleo, achicar al Estado y apostar al mercado, donde la globalización ser la panacea y con las reformas estructurales preparar el camino a la felicidad.

Pero ¿qué es o son las reformas estructurales, ¿que ocasionan?, aumento de impuestos, paralización de la economía,

¿Qué es y provoca la reforma laboral?, quitarle derechos a los trabajadores.

¿Qué significa la reforma educativa?, polarizar y afectar la dignidad de los maestro, quedarse sin médicos por el afán de privatizar la educación.

¿Qué implica la reforma energética?, caída de la producción petrolera y por ello, acrecentar la dependencia para la compra de combustibles, y la destrucción de la petroquímica nacional.

Ahora, con tales propuestas el fracaso es seguro, ¿las consecuencias del grave daño?, los más vulnerables, las víctimas de los gobiernos que se aliaron a las garras del organismo internacional.

Lo que nos muestra que de una supuesta oposición entre economía y política, sea esta quien debe tomar las riendas de las decisiones en un país, ahora, la clave está en quien gobierna, por eso, hoy en Argentina ¿quién puede dudar que se debe sacar, desterrar, erradicar a la presente equivocación pero instalada para quitar a la otra?, nadie, pero ¡volver a lo que se quitó para sacar la presente!......

No son momentos sino un destino y solo lo revolucionario puede cambiar.

Juan Oviedo, filósofo local

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