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Jueves, 02 de Julio Villa Gesell

Opinión | Columnistas

Juan Oviedo, profesor y filósofo local

Demiurgo

Cuando se actúa en el mundo se lo haga bajo una premisa latente, hacerlo siempre en términos de verdad, para no extraviarnos de lo real, como sucede con lo falso, solo pueda determinarse con el referente de fondo de la verdad.

Cuando decimos verdad, ésta puede ser abordada desde un trasfondo epistemológico y la constituye tal o por el contrario, desde algo más social y dejar de lado tal exquisitez de unos pocos, y mostrar a lo falso aseverando como verdadero lo sea desde el ejercer de la mentira, y en este punto debamos señalar algo, que la verdad no está para develar a mentirosos sino para señalar falsedades, el problema es que lo falso, cuando no obedece a una cabal
laguna cognoscitiva este posicionado por terceros o sea, por mentirosos.

Si bien la mentira tiene o se halla en ese ámbito de lo falso, no le competa entonces a la epistemología hacerse cargo de ella sino a la moral, ámbito encargado a señalar o de mostrar al mentiroso, así, un mentiroso mostrado tal pierda todo oído, escucha o consideración por haber perdido credibilidad, y es lo que halla en el centro mismo de la paradoja del mentiroso.

Ahora, considere usted lo siguiente, cuando se dice algo falso, tal decir no es mostrado como expresión de una mentira sino que se ha inventado un interesante neologismo para ello y es la llamada "posverdad" o "new fake", lo que deja de lado la instancia moral de aquel que miente, y licuada tal condición provoque una suerte de redención para pueda volver a mentir a través de la posverdad etc.

Entonces, ¿cuál es el ámbito de lo que venimos señalando?, el mundo mediático.

¿Qué sucede si un mentiroso escribe o expresa cosas con la que usted acuerda?, el mentiroso sabe que miente, lo hace ex profeso, pero usted no, es honesto, no miente pero comparten algo, "el decir", al cual usted considera que no es falso y quede atrapado en el dilema al cual esos periodistas no lo están, porque ser mentiroso es lo que menos importa si eso les permite posicionar una falsedad como verdad, algo que lo eleva en el ranking de los funcionales a los intereses mediáticos.

Vamos a un ejercicio que ha posicionado el periodismo, durante años se dijo de Macri, que las medidas que llevaba a cabo lo era por la presencia a nivel planetario del neoliberalismo, licuando un poco su responsabilidad, ahora, con el asunto de espiar a todo el mundo, se hace hincapié en Macri, pero no como práctica de un posicionado neoliberalismo, sino como una cuestión que le cabe a él, pero antes ¿no era lo mismo?, él, siempre fue él y si hizo lo que hizo, fue porque hubo de estar rodeado de cómplices y de gente que pensaba como él, pero lo más importante a zanjar sea la siguiente pregunta, esa gente, ¿tiene o no tiene lugar o cargos decisivos en la actual cosa pública? porque eso es lo que debe develar, de lo contrario continuar en el viejo y consabido gatopardismo.

Pero sigamos con esto de la verdad y de la falsedad, sin lugar a dudas que usted se mueve con la premisa de fondo de la verdad, ¿pero no ha considerado que la falsedad reina y adquiere más volumen en la realidad?, entonces, eso significa que los mentirosos ganan y los medios los posicione, hablamos de los grandes constructores de falsedades justificadas con el neologismo de noticia y de periodismo o la verdad de la falsedad reinando en el mundo, con una realidad virtualizada y una noticia que ha adquirido el estatuto de sustancia, al modo de Fauerbach en el Origen del Cristianismo, tal mudar ser posible ante el ejercer del demiurgo mediático.

El demiurgo se hace patente en las palabras, los conceptos, las imágenes, ingresa en los cerebros desde lo simbólico y te coloniza desde la radio, la T.V, las redes sociales, los trol, diarios etc., repetición de por medio martillando las conciencias y el resultado de todo sea la victoria de la falsedad por sobre la pobre, aislada y despreciada verdad.

Despreciar a la verdad, tal el poder del demiurgo........y vos, consumiendo noticias.
Juan Oviedo, profesor y filósofo local

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