Buscador Buscar por día
Martes, 23 de Julio Villa Gesell

Opinión | Comentarios

Drogas; del “Homeless” (sin hogar) al “nadie” (“name-less”)

"la raíz de los problemas que viven las sociedades occidentales y que dañan a las personas y a las instituciones es la desvinculación" - (La sociedad de la desvinculación-Joseph Miro -filosofo-España)

Tratamos en Gradiva a muchos pacientes que viven en la calle. Los "sin-hogar" que ya son "nadies" en virtud de una carrera frenética con drogas incluído el alcohol. Solo los ata a la vida un carnet de obra social o de una prepaga o de algún organismo público que se ocupa de ellos. Son trayectos biográficos en donde se ha perdido toda esperanza y la droga como "pócima" alucinatoria es un refugio que los sumerge cada vez más en una melancolía suicida que es la etapa final de una travesía vital en donde ya no queda ningún sentido posible.

Agonizante ya la voluntad solo queda un hecho repetitivo que es la compulsión de una dosis tras otra. No son solo "home-less" (sin hogar) sino algo más profundo son "nadies" (name-less). Son anónimos. Quedó vaciada su identidad por la debacle de la desesperanza y la caída de las funciones cerebrales, la perdida de la subjetividad y el ocaso de las relaciones sociales entre "transas", "dealers", violadores, delincuentes, etc.

Su vida parece ser un oscuro fracaso. Llegan vencidos como los nuevos "parias" de esta sociedad. No conocen ya la palabra como medio de vinculación ya que el cronograma de sus días fueron guardias médicas para desintoxicarse por pocas horas, paradores, comisarias, esquinas, cajeros de Banelco o Link, estaciones de servicio, centros psiquiátricos de corta estancia. No conocen o ya no pueden reconocer que les pasa ni ya confían en que alguien los pueda ayudar. Perdieron también la capacidad de escuchar con lo cual se compromete su capacidad para pensar.

Igor se acerca porque un familiar lo expulsó pero le paga su obra social. En sus 30 años pasó por situaciones delicadas y vagó por paradores, robaba y le robaban en ellos. Me cuenta hace unos años: "en el "locker" me faltaban la mitad de las cosas, me fui de ahí y vivía en zaguanes, con cartoneros y ahí ya pasé a la droga letal que era el Paco". Se había fugado de la casa luego de abusos parentales que culminaron con una escena en donde le pega un tiro al padre. Fue preso por unos meses y luego queda a cargo de la madre. Ahí comienza la saga de la marihuana y todas las otras drogas que culminaron en la estancia final del "paco" en la calle. Era un "fugitivo" que había intentado matar al padre. Su vida era una culpa que lo perseguía por el parricidio que intentó efectivizar.

Desde ahí su vida era una búsqueda de la muerte y a la vez un huir de la misma. Tiroteos en las villas para conseguir drogas, desayunar en iglesias, dormir en distintos lugares. Cuando lo conocí era un "nadie" totalmente vaciado de identidad y perseguido por fantasmas paranoicos e ideas suicidas en un "llanto abstinencial" y de anhelo de drogas permanente.

Estabilizarlo llevó varios meses y también re-vincularlo con los hermanos y la madre y mientras tanto me decía:" me salvé de varias puñaladas, tiros; estudié computación, tengo una educación muy buena pero nunca pensé que iba a terminar tirando un carro por la Av. Independencia o tirado debajo de un puente en San Juan y Lima fumando paco".

Y así sirva este ejemplo como la de otros tantos que vagan por las grandes ciudades con la des-vinculación como eje de sus vidas pero fundamentalmente como "fugitivos" de una existencia sin raíces y sin raíces no hay Identidad posible.

LA EXISTENCIA DE LOS ESCLAVOS

Adicto (adiccere en griego) quiere decir encadenado, abandonado a... y a la vez falto de palabra. La calle funciona como un "campo de concentración" del cual no pueden salir ya inhabilitados cognitivamente con abulia, apatía, anhedonia (sin placer) y desbordes impulsivos permanentes o una "paranoia dirigida" a que nadie les robe nada. Así se configura un fugitivo post-moderno con la desconfianza como eje vital.

En Chile (Fundación Gente de la Calle- Santiago) se estudió el tipo de gente que vivía en la calle .Además de una pobreza marginalizada se encontraron con un 33 % con graves problemas psiquiátricos y de alcohol/drogas .Los problemas de salud mental parecen ser previos a la situación de calle pero al mismo tiempo el tiempo que se está sin casa se relaciona con altos niveles de problemas mentales. Además tienen grandes dificultades en conectarse a servicios de salud. El 50% de la población tiene 5 años o más de vivir en la calle. Lo interesante es que el 78% de la muestra tiene deseos de otra vida.

No solo es techo, comida e higiene lo que se necesita sino vinculo y acercamiento a su subjetividad. Acercase es crítico y difícil porque en el "micro-mundo" de los "nadies" la desconfianza parece ser una matriz existencial permanente. Las estrategias de acercamiento, contacto, la dimensión de una locución en el momento apropiado, el consuelo cuando haga falta ya que a veces parece reinar el resentimiento y la venganza y ayudarlo a re-vincularse con el mundo que le queda y lo que en su porvenir pueda construir son tareas centrales en el acompañamiento a estas personas.

ACERCAMIENTO POSIBLE

En una esquina de Caballito un terapeuta encuentra a un paciente que había abandonado su tratamiento y estaba en proceso de recaída. Los propios compañeros de esquina en situación de calle le pidieron que volviera a su tratamiento y regresó con el terapeuta .Seguramente lo estaba esperando y reconoce después de un tiempo que fue como su "ángel de la guarda" esa aparición. Con algunos se puede y máxime cuando se han establecido vínculos.

Para otros la vida es como una maldición y no vislumbran otra vida posible. Sobre esto hay una versión comentada de "La Odisea" de L.Feuchtwanger (Alemania) que recuerda el momento en que en el viaje que narra esta obra señera de la Cultura Odiseo (Ulises) ata al palo mayor de la nave a los marineros porque en ese paso iban a escucharse los canticos de sirena de Circe (hoy serían las distintas tretas del engaño como son las drogas, el juego, los excesos, etc.).Era un símbolo de la protección en el mar y en el viaje de la vida.

Pero el comentarista alemán imagina una situación en donde los marineros cayeron bajo los encantos de los cantos de sirena y se transforman en "cerdos "y se resistían desesperadamente a los intentos de Odiseo por romper ese hechizo y devolverles la forma humana. Preferían esa vida a retornar a la forma humana.

Cuando Odiseo logra atrapar a un cerdo llamado Elpenor y le devuelve la forma humana éste le dice:" ¿otra vez has vuelto a exponer nuestros cuerpos al peligro y obligar a nuestros corazones a tomar nuevas decisiones?; yo estaba contento, podía revolcarme en el fango, estaba libre de dudas y razonamientos". Luego enfáticamente le dice:" ¿A qué viniste?; me arrojas a mi odiosa vida anterior". Preferían la vida rutinaria y disciplinada del cerdo.

Muchos logran ejercitar su libertad como los dos ejemplos que mencioné pero otros formarán parte de lo que llamo en mis trabajos los "nadies" como "nuevos crónicos" de nuestra sociedad que buscarán compulsivamente sustancias. La calle opera como un verdadero "campo de concentración" y surgen así los "nuevos desaparecidos de hoy".

Dr. Juan Alberto Yaría, especialista en adicciones

Más Comentarios

Ver Archivo