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Jueves, 23 de Enero Villa Gesell

Opinión | Editoriales

Aumentan la prevención y los controles de "pibes": el vallado policial en la playa ya funciona durante el día

La muerte a golpes de Fernando Baez Sosa, de 19 años, ayer por la madrugada sobre la avenida 3 y el paseo 102, apuró el cambio de estrategia con respecto al cuidado y control de los adolescentes y jóvenes durante la temporada estival. Ahora, la Secretaría de Seguridad implementó el vallado policial (que hasta hace poco sólo funcionaba desde que comenzaba a caer la tarde hasta la madrugada) sobre las calles previas a la playa pero durante todo el día.

De esta forma, el área que comanda Mauricio Andersen intentará aplacar el asunto desde la raíz. Es decir, desde el momento que los chicos, jóvenes y adolescentes, llegan a la playa, muchos de ellos con las heladeritas repletas de alcohol.

El asunto funciona, en la mayoría de los casos, así: los chicos se levantan tarde, pasado el mediodía. Sin comer prácticamente nada, y con un nivel de alcohol en sangre importante que viene de la noche anterior, se alistan y encaran hacia la playa. En la heladera que llevan no hay mucha comida. De hecho, son pocas las veces que las botellas comparten el frío con alguna vianda.

Esos jóvenes comienzan a tomar cerca de las 15, por lo que, al llegar la noche, muchos de ellos ya tienen varias horas de refrescarse con bebida. Está de más explicarle al lector el estado de algunos individuos a la madrugada y lo que son capaces de hacer con un par (varios, muchos) tragos de más.

Esa cadena es la que quiere cortar Andersen. Y no está errado: no podrá evitar que varias de esas botellas pasen el control hacia la playa (simplemente porque hay algunas que no tienen vallado, sólo las del centro), pero podrá prevenir una previa de alcohol en la costa y desde la tarde.

Muchos se preguntarán si esta medida es suficiente. Y la respuesta es un NO categórico. Pero ayuda y mucho. Los chicos quieren "hacer presencia en la playa", ahí donde el terreno permite empezar el coqueteo, y no se lo van a perder por quedarse a tomar alguna cerveza o un fernet en casa. Por eso, la medida es eficaz y ayuda a iniciar el primer paso del control y la prevención.

Hasta ayer, los controles policiales sobre la línea anterior a la playa (la avenida 1) sólo iniciaban a la tarde noche y se extendía durante la madrugada. Pero el Gobierno geselino determinó que quiere hacer, de verdad, lo que esté al alcance para sofocar el alcohol y las drogas. Es un primer gesto y movimiento luego de un cachetazo que les dio la muerte de Baez Sosa, en manos de una patota de Zárate. Ojalá cumpla las expectativas preventivas.

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