El espacio sindical salió a apoyar al consejo de administración de Cevige y ahora forma parte de la pelea sin ningún sentido. Nadie entiende para qué el gremio salió a "bancar" al directorio de la comercializadora del servicio y se embarcó en un conflicto del que era totalmente ajeno. Se habla de una posible complicidad entre Luz y Fuerza y las decisiones, políticas, técnicas y económicas, de la cooperativa.
Si algo le faltaba a la pelea entre Cevige y la comuna es la aparición, ahora, del sindicato de Luz y Fuerza "bancando" al consejo directivo de la cooperativa. La novedad se conoció a través de un comunicado de prensa que se emitió desde el gremio y generó sospechas en diversos sectores de la comunidad ya que se considera que es un "apoyo innecesario".
El comunicado del gremio es muy escueto. Dice: "Los trabajadores afiliados al Sindicato de Luz y Fuerza Mercedes B seccional Villa Gesell en asamblea extraordinaria manifestaron el fuerte respaldo al Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica en los últimos hechos de público conocimiento".
Nadie entiende, en realidad, para qué el gremio salió a "bancar" al directorio de Cevige. En síntesis, el intendente Barrera nunca cargó contra el espacio gremial ni los trabajadores, nunca se quejó de la planta obrera e incluso reconoció su tarea en situaciones de emergencia como fueron los temporales de verano. Más aún, habló siempre de una cooperativa "rica" y una sociedad "pobre", pero en clara referencia a las autoridades de la entidad local y no a los sueldos de los empleados, quienes se ganan dignamente sus haberes.
¿Qué esconde este apoyo? El mensaje es claramente metacomunicacional. Es decir, con el comunicado, el gremio, intentó "a todo o nada" dejar explícito su apoyo a los miembros del Consejo de Administración, por alguna razón. Esa es la cuestión paradigmática. Problablemente, los obligaron a "jugar" en la pelea entre el Gobierno y la cooperativa, situación que se entendería sólo, si los propios miembros de Luz y Fuerza, fueran quienes tomaran las decisiones (económicas, políticas, técnicas) en la propia cooperativa, algo que, es vox populi en la comunidad. Y así, los establecen como "responsables solidarios" del conflicto pero, justamente, por formar parte de la cadena de mando.
Guste o no, siempre se ha comentado que la cooperativa estaba, supuestamente, manejada por el gremio. Y que nada se hace sin que el sindicato diera el visto bueno. Incluso las obras y los ingresos de personal, postulaciones que siempre fueron muy criticadas.
Usualmente, los sindicatos defienden a los trabajadores cuando los mismos sufren vulneración de derechos o injusticias. De hecho, Luz y Fuerza es un gremio con mucho peso que, por lo general, consigue lo que se propone. Ahora, que se la juegen en una pelea política es, al menos insólito y sospechoso.
Pareciera que los propios jefes de la cooperativa son los mismos jefes que los del sindicato. Como dice el refrán popular "cuando se le pega al chancho, aparece el dueño". Más claro, el agua.