Hoy, un grupito había montado un cierre visual con bolsas de consorcio. Otro espacio que se escapa de control del municipio. Se trata del principal paseo turístico local.
Los vecinos y comerciantes están preocupados. Es que, cada vez más, la rambla costanera sirve de "habitación" para pasar la noche de muchos. Lo que comenzó ocurriendo en la playa, cerquita del mar (y con fuerte rechazo comunitario), ahora se trasladó al tradicional paseo costero. Y eso genera polémica.
Hoy, dos lectores de SECTOR INFORMATIVO informaron que, a plena mañana, había gente durmiendo debajo de la rambla en la zona céntrica, entre el paseo 105 y 107. Peor aún: un grupito había montado un cierre visual con bolsas de consorcio.
El hecho es complejo: debemos analizar el aspecto turístico y la visual del principal paseo que tiene Villa Gesell. Más allá de que está prohíbido por ordenanza pernoctar en la playa, la situación pone de relieve el descontrol de la calle. Ya cada uno hace lo que quiere.
Que esto ocurra y las autoridades no hagan nada pone de manifiesto que, como pasó con las plazoletas del boulevard y su pasto de 50 cm de alto, las calles hechas medanos y la poda en las veredas por meses, se pierde un espacio lindo de paseo, familiar y central para un destino turístico. Otra gota más para el vaso geselino rebalsado.