Fue a primera hora en el Muelle de Pescadores. No haber ido dice mucho más que un problema de agenda.
Los guardavidas geselinos (o al menos una parte del cuerpo local), celebraron el Día Nacional del Guardavidas, una fecha que recuerda la tarea profesional de los trabajadores de playa.
Fue a primera hora en el Muelle de Pescadores pero con un faltazo llamativo: el intendente Gustavo Barrera no estuvo en el lugar por "cuestiones de agenda y compromisos previos asumidos". Eso llamó la atención, más que nada porque la relación con los trabajadores de playa todavía es tirante.
Que Barrera no haya estado significa mucho más que un problema de agenda. En la práctica significa un desplante en medio del verano y con la relación con el cuerpo de rescatistas muy deteriorada. El faltazo habla mucho más que un problema de incompatibilidad de agenda.
En lugar del jefe comunal estuvieron el secretario de Turismo, Emiliano Felice y el de Seguridad (que en los papeles, tiene el operativo de verano a cargo), Mauricio Andersen.
El acto tuvo lo de siempre: palabras y bendición del cura párroco y lanzamiento de los guardavidas, al mar, desde lo alto del muelle.
DOS ACTOS
Los guardavidas celebran por doble partida cada febrero. El 4 de febrero se recuerda a Guillermo Volpe, un guardavidas de 22 años que, en la década del 70, perdió la vida rescatando a un bañista en Mar del Plata. Esa fecha se la instauró como día de memoria y reconocimiento al riesgo de la profesión.
Luego, está el 14 de febrero donde, por convenio, los trabajadores son reconocidos por su día general anual.