Fue un guiño a las expectativas radicales para el 2027.
La UCR geselina inició ayer un nuevo ciclo político con la asunción de la nueva mesa chica que comandará el partido por los próximos dos años. Fue con un evento muy masivo que contó con la participación de más de 200 personas.
La nueva conducción radical ganó las elecciones internas de comité no hace mucho. Fue el equipo de Beto Banquero y compañía el que se quedó con la gloria en un domingo que representó un verdadero punto de inflexión para la fuerza en Gesell, con caras nueva y la necesidad de renovación de dirigentes (de una vez por todas).
Lo de ayer también fue un guiño a las expectativas radicales de cara al 2027: mucha gente y el acompañamiento del intendente de Madariaga, Esteban Santoro. "Teníamos 140 sillas y vinieron más de 200 personas", explicaron, animados, desde la coordinación local.
A medir por lo que representa hoy la politica -en el marco de un año que no es electoral, que no define nada y cuando la politica tiene desaprobación general de la comunidad- fue una reunión que se sacó un 10 rotundo: mucha gente, militancia contenta y posibilidades ciertas de que la UCR vuelva a pisar fuerte en Gesell.
Las autoridades, desde ayer, son Beto Banquero, Julieta Dipardo, Raúl Herrera y Miguelina Cordoba. En ellos recaerá la dificil tarea de organizar el espacio de cara a las elecciones del año que viene para dejar al partido centenario parado de la mejor manera posible.