Fue en redes sociales del jefe comunal.
El intendente Gustavo Barrera le marcó la cancha al Presidente Javier Milei. Fue por el turismo, el contexto del país y el cambio de nombre del 12 de octubre a "Día de la Raza", una discusión pasada que -a fin de bajar el tono del feriado nacional- evitó la categorización brusca al hablar de Diversidades.
Fue en redes sociales donde el jefe comunal geselino descargó con el mandatario libertario. Barrera aprovechó para criticar el cambio de nombre del 12 de octubre, ahora a "Día de la Raza" y el contexto dificil que viven los geselinos con las políticas económicas que ponen al mercado sobre la economía real de la gente.
"Villa Gesell se prepara para vivir un nuevo fin de semana de la Fiesta Nacional de la Diversidad Cultural, en un contexto muy difícil para nuestros comercios y para el turismo. Porque, mal que le pese a Milei, el turismo no vive de los mercados: vive de la gente", explicó el jefe comunal.
Y agregó: "de trabajadores que pueden tomarse unos días de descanso. De jubilados que pueden viajar. De familias que llegan a fin de mes. De argentinos y argentinas que consumen, trabajan y mueven la economía real.Mientras tanto, el Gobierno Nacional paralizó la obra pública, eliminó beneficios, recortó derechos y descargó el ajuste sobre quienes viven de esa economía real".
"Y este año decidió además volver a llamar oficialmente al 12 de octubre "Día de la Raza". No es solamente un cambio de palabras. También expresa una forma de mirar el mundo. Mientras nosotros elegimos diversidad, comunidad y respeto, Milei aplica una política de **tierra arrasada**: sobre la obra pública, el consumo, los derechos y las posibilidades de crecimiento de ciudades como Villa Gesell".
"¿Cuál es la idea de libertad de Milei? ¿La libertad de quién? Nosotros elegimos comunidad. Elegimos diversidad. Elegimos un Estado presente", finalizó.
La Fiesta de la Diversidad Cultural comenzó hoy en Villa Gesell. Al clima medianamente adverso, con máximas de 13 grados, se le suma el panorama económico del país, con sueldos que no alcanzan y ánimos sociales apagados.