Generó un gran debate con fuertes críticas.
En ese contexto de desencanto, el intendente habló de un fin de semana largo dificil para el comercio y el turismo geselino. Y remarcó: "porque, mal que le pese a Milei, el turismo no vive de los mercados: vive de la gente. De trabajadores que pueden tomarse unos días de descanso. De jubilados que pueden viajar. De familias que llegan a fin de mes. De argentinos y argentinas que consumen, trabajan y mueven la economía real. Mientras tanto, el Gobierno Nacional paralizó la obra pública, eliminó beneficios, recortó derechos y descargó el ajuste sobre quienes viven de esa economía real".
En ese contexto de relato, no ahorró palabras al destacar el supuesto orden de las finanzas municipales. "Si hoy podemos enfrentar esta crisis es porque tenemos las finanzas municipales ordenadas y porque contamos con el acompañamiento del gobernador Axel Kicillof. De otra manera, estaríamos frente a una verdadera debacle".
Las declaraciones generaron todo tipo de reacciones. Y, no es para menos. Nadie sabe con exactitud cuánto dinero tienen las arcas municipales y cuánto se gasta mensualmente por lo que no es simple determinar el viabilidad de la declaración del jefe comunal mediante el debe y haber de la caja del municipio.
Lo que sí es simple de determinar es el estado general de la ciudad: un hospital muy venido abajo, una seguridad inexistente donde los robos son cada vez más frecuentes y la vía pública abandonada, salvo algún trabajo de mantenimiento aislado. Si tener "las cuentas ordenadas" es vivir de esta forma, entonces tenemos varios problemas en Gesell y una irrealidad de los dirigentes que ya asusta.