Los radicales comparan; "nuestro código estuvo seis meses en comisión, el de ellos apenas diez días... los aumentos son mucho mayores, nadie va a poder pagar...". El oficialismo actual también tiene sus argumentos; "El aumento estuvo mal hecho, se pasó a recaudar menos... Los impuestos siguen muy atrás del aumento de los costos..."
Cada uno tiene su parte de razón, y a la vez los argumentos de uno y otro lado son poco creíbles. El radicalismo se ufana de que ellos cambiaron totalmente la forma de calcular los impuestos, mientras que el peronismo simplemente sube los montos. En esa crítica le están dando la razón al oficialismo, el nuevo cálculo de tasas fue bueno, pero no estuvieron bien calculados los montos. El peronismo habla de falta de gestión, de una ciudad abandonada: bien, si necesitan duplicar el presupuesto para mantener la ciudad, lo que hizo el gobierno anterior con el dinero que disponía es mucho.
La sensación que queda, luego de estas semanas de discusión, es que el eje tendría que ser otro; que se hace con el dinero del Estado. Si este aumento significa mejores sueldos para el plantel municipal (lo que generaría un importante incremento de la actividad económica en general, ya que la comuna es la principal fuente de empleo), más y mejores servicios, aumento del patrimonio público, etc., bienvenido sea.
De algo no caben dudas; la gestión Rodríguez Erneta se ha creado un compromiso muy alto. Si pagamos, tenemos derecho a exigir. Decir "no hay plata" ya no será excusa. De acá hacia adelante, esta gestión tendrá mucho que demostrar.