Viernes, 01 de Mayo Villa Gesell

Opinión | Columnistas

Juan Oviedo

La minoría

Las “mayorías” determinan y legitiman forma de ver, actuar. conducirse etc., donde la cuantificación ¡manda! e –indirectamente-, instalen la sospecha acerca de lo que “no es” mayoría, como una suerte de existir subversivo ante la realidad que significan las mayorías.


Aunque, esto puede ser inmediatamente ¡desmentido! acerca de la capacidad de “determinar” de las mayorías, pues en este país la mayoría desde el punto de vista –social- este conformada por la pobreza, necesitados, paupérrimos, y una “minoría” alejado de tales condiciones y no despierte la sospecha que determine nada.


Pero la crueldad de la cuantificación no puede ser puesta en “tela de juicio” a la hora de votar, porque aquí –sí- ¡sea quien determine! y el “somos más”, constituya una aureola de exitismo que significan los -símbolos, votos, partido y éxito-, lo que mixtura “muchedumbre y realidad” como un circulo virtuoso y a la que no puede ser –negado-.


Sin lugar a dudas que las mayorías llevan adelante formas de actuar pero que –determinan- las minorías, aquellas acatan disposiciones y se identifican con valores, adoptan sentidos pero son formas que “no han pensado” y su identificar político presupone un vínculo personal con lo determinado por esa –minoría-, quien pensó las ideas, constituyo las formas y proyecto los contenidos representativos que adopta la mayoría, mientras, que éstas en “otro nivel” acaten las normas, leyes y reproduzcan “conducta morales”,  a las que tampoco han participado en su confección pero como mayoría -legitiman- como real.


Los ismos en este país son posicionados por esa mayoría, pero la idea madre fue pensadas por un sujeto o una minoría, ¿hubieran trascendido esas ideas sin esa mayoría que las hubo posicionado a la condición de real?, ¡no!, sin lugar a dudas que no, algo que nos lleva a la pregunta por el “poder” que tiene una idea para imponerse a otras vigentes, semejantes, contrarias, afines etc. Un poder que a primera instancia no es cuantificable pero sujeta a la potencialidad ¡lo será!


Pero hay y existen “minorías” no aprehensible por las mayorías, en especial, cuando cuestionan y versan el ejercicio del pensar, donde sus ideas –perduran-, pero no por ser perpetuadas por la mayoría sino por la profundidad que ellas implican, se trata de la “minoría del pensar” y muy distinta a esa otra minoría que piensa en términos de poder y por ello, si o si operen denodadamente para crear las mayorías y su –someter- a través de lo institucional, bajo el terreno de los “ismos”, la persuasión del relato y  del bombardeo mediático que insta al consumo, al repetir y a la “pos verdad”.


Y llegados a este punto, la pregunta por cómo actúa  esa “mayoría” en Villa Gesell: prestos siempre a las –reelecciones-, el “balneario” más importante que el colectivo, eventos cosméticos como medidas contra estacionales, aceptación del “mito” fundacional más allá que sea verosímil o no, porque ”ayuda” a la comercialización, la condición –tiránica- del político elegido y la del patrón, el “subordinar” de los empleados a tales tiranos, ¡ah!, la temporada como “panacea” y el invierno como “calamidad”, la cultura como pasatiempo de niños o viejos, colegios privados –mejor- que los públicos, pueblo “cholulo” si los hay que adscribe desde su –liviandad- por lo ambiental, a las manifestaciones que lo contingente posiciona, y a identificarse con los foráneos exitosos, bueno, esa es la mayoría en el pueblo.


Bueno. pero ¿y cual sería esa minoría como trasfondo y que azuza a la mayoría en el pueblo a -ser lo que son-?, apellidos instalados bajo la égida comercial y sus satelizados en el plano político, en la figura de empleados, médicos, abogados, más los que vendrán, estos son los -buenos vecinos- que el pueblo eligió, elige y elegirá, reproduciendo la mentalidad conservadora de los intereses, el elitismo que significa ser electo, todo en conjunto como sesgo favorecedor al balneario como tal.


Está bien, pero la “otra minoría” esa que piensa ¿por quién está representada en el pueblo?.........

Juan Oviedo

Más columnistas

Ver Archivo