Jueves, 22 de Octubre Villa Gesell

Opinión | Columnistas

Juan Oviedo

La Tapada

 


Según el portal Minuto G la señora Clarisa Armando expreso ““Si acá no hay acuerdo entre el barrerismo y Somos, ¿dónde lo hay?”, expresó Armando, cuestionando la votación conjunta entre el kirchnerismo y el espacio radical.


Acuerdo significa -no imposición- algo sustancial cuando se trata de elegir y se elige atendiendo a los propios intereses, así, quien denosta un acuerdo ajeno, también denosta a los intereses que se encuentran detrás de ellos, ahora, lo cuestionable es la -representación- que le endilga la señora Armando a esos intereses que denosta. 


Porque la dirigente subrayó que casi el 70% de los geselinos votó para terminar con este modelo, (el oficialismo) y remarcó que los concejales de Somos fueron elegidos como oposición. “La gente no los votó para esto. Los votó para controlar al oficialismo, no para transformarse en sus aliados”, señaló[1], pero esta representación no es más que un “soliloquio” de la dirigente en cuestión.


Y para entender el soliloquio debemos contextualizar tal declaración, la misma obedece al hecho que la señora Marilina Cordoba al reunir 9 votos a favor desde el bloque de Somos y del oficialismo, la posiciono como la nueva presidenta del H.C.D., con la particularidad de tener doble voto y así, poder desempatar a la hora de votar propuestas en el H.C.D. Por supuesto que ese resultado, también enojo al otro bloque radical, por determinar cómo ilegítima la coronación de la señora Cordoba, porque como bloque proponía acompañar a un candidato de LLA.


Quizás con el ´título “La Tapada” por parte del portal Sector Informativo, señale mejor tal hecho legislativo "El que ríe último, ríe mejor" dice el dicho. Y la concejala Marilina Cordoba (SOMOS) puede dar fe de ello. Fue elegida presidenta del HCD en el marco de una jugada de último momento y como segunda o tercera opción luego del rebote de otros ediles para controlar el deliberativo”[2]. Y parte de la declaración del bloque perdedor radical en su comunicado señale a grandes rasgos "Como integrantes salientes del Bloque Juntos de concejales y consejeros escolares, creemos que lo sucedido este viernes en el Concejo Deliberante se inscribe dentro de las prácticas más repudiables de la política: la negociación por cargos a totalmente a espaldas de la voluntad popular”[3].


Los argumentos se repiten, no porque sean veraces, sino que formen parte de la mentalidad utilitaria de hacerle decir a otros, lo que yo pienso, tal como sucede con la trillada falacia Ad Populum (apelación al pueblo), afirmar que algo es cierto porque mucha gente lo cree (hablar por "la multitud") cuyo significado es la -voluntad popular-. La traición a la voluntad popular, parte de una concepción “causal”, voluntad que se traducen en votos, ahora, de ser así, ellos hubieran ganado las elecciones y posicionar una “mayor” cantidad de concejales y zanjar la necesidad de acuerdos o negociaciones posteriores para el momento de determinar a quién lo preside.


Pero claro, eso es darle una proyección política a la voluntad, algo que no tiene ni posee, porque ¡no existe!, se trate de un –ditirambo- moderno bajo la construcción del “soliloquio”, apelando al léxico tras los neologismos y justificar las derrotas de los votos en contra.


Juan Oviedo






[1] Minuto G.




[2] Sector informativo




[3] Sector Informativo. Op.cit



Juan Oviedo

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