Vamos a ser claros, las noticias acerca de alumnos que escriben en las paredes de los baños en el pueblo de enfrentamiento etc. son meras pavadas ante lo grave real, su falta de protagonismo por sufrir una separación, la del aula y la calle, oponer la institución a la vida, a esa fuerza “vital” que no se confunde con algoritmos, hablamos de una educación “viva” en las aulas como herramienta para la elucidación de sus ignorantes alumnos, así, la relación aula, calle, vida es una alianza disruptiva a esa larga lista jerárquica y nefasta de miopes ministros, miles de inspectores dispuestos a esterilizar diferencias, y más miles de directores dispuestos a denunciar ante aquellos a sus antiguos compañeros, más miles de profesores víctimas del sistema del algoritmo, ante esto, lo que se escriba en los baños del pueblo son pavadas por “trascender” el anonimato y absurdo existencial que experimentan en sus escuela.
¿Qué estamos planteando?, miopía, y así como el ojo no se puede ver a -si mismo-, los miopes no se pueden “ver” como miopes, ¿el problema?, que ellos dirigen, determinan y mandan, y exijan éxito en donde no es posible el éxito, por separar el aula de la calle, pues por ahí pasa la vida, no es posible llamar educación si se distancia de lo real, ¿y que es lo real?, el contexto social, político y económico por el cual te educas. Inicias Jardín, Primaria, Secundario, y Universidad, te recibes, pero no puedes trabajar de lo que te has recibido, ¿y por qué?, porque en tu contexto económico hay saturación o no hay puestos de trabajo para la carrera que has estudiado, ¿corolario?, despilfarro de recursos de las universidades públicas como del esfuerzo privado de quien egreso.
En consecuencia, un entendimiento limitado produzca resultados limitados o grotescos, como enseñar en la Argentina la carrera de Astronautas, de presidente, de inteligentes, lo que nos señala una realidad en la que mandan voluntades, determinaciones con acciones miopes, y desde ahí, la pretensión de éxitos, logros, según la mitomanía del -poder trasformador- de la educación.
Usted pide un ejemplo de miopía educativa, bien se lo daré, una directora diciéndole a un profesor que enseñe Filosofía, la muy ignorante junto con otros creen que la Filosofía ¡se enseña! o que el pensar ¡se enseña!, tal cono algunas maestras dicen enseñar, este es otro caso de miopía con las ¡maestras que enseñan a pensar!, pero lo más terrorífico es toparse con personas, ¡que aparte de enseñar a pensar, te enseñan a tener conciencia y cuanto más!, la confianza en cada si mismo esta tan lamentable que proliferan los nuevos gurús de los coaching, tutores, guías, asesores y claro, las maestras.
Ahora, lo peor del aula es cuando se “termina” la clase, y no porque se hagan amenazas pintadas en los baños o de enfrentamiento entre alumnos contra otras escuelas, sino porque cuando se termina la clase, todo sigue igual en las cabecitas de niños, jóvenes y adultos, por tratarse solo de una clase, entonces, el algoritmo gano su batalla, porque lo que se diga, se asimile o se recuerde, será siempre “parte” de una clase y nada más, lo cual significa que esos elementos abordados, tratados, elaborados están alejados de la vida, la calle y de lo real, se terminó la clase y con ella, se terminó el pensar, el indagar, el cuestionar, cuando debe -si o si- continuar más allá del momento, fuera de la clase, fuera de la escuela, fuera de la materia, fuera del alumno y ser presencia “viva” en el niño, el joven y el adulto.
“Cuando la persona esta lista aparece el maestro, la relación es persona, discípulo y maestro, tal cuestión tiene por base una educación iniciática, no para mandar información a la cabeza, sino para transformar porque solo el -cabal- conocer transforma, todo lo otro es información, ¿y cómo se logra ese conocer?, cuando aprendes, pero ¿cuándo aprendes?, cuando tienes hambre de saber, cuando lo real te exige, cuando el afuera te desafía y tu comodidad, ignorancia y zona de confort te asfixia, te estanca, te hace víctima del ministro, inspector, director, profesor o sea de algoritmos, que no creen serlo.