Viernes, 30 de Julio Villa Gesell

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LA IMPLANTACION DE LA CULTURA DE LA ACEPTACION DE LAS DROGAS

"La hipnopedia nos domina; cien repeticiones varias veces dichas generan una Verdad y seres anónimos(vacíos)" - A. Huxley, “Un mundo Feliz”


Jorge sale de su habitaciòn que da al jardín y de ahí saca de su planta de marihuana una dosis. Luego fuma con voracidad el cuarto o quinto cigarrillo del día. Se va encerrando, se disocia de la realidad e ignorante de sí mismo se va abandonando e incluso deja sus estudios secundarios sus estudios. Buscan los padres una ayuda profesional que les dice que fume menos cantidad de marihuana; que reduzca la dosis.


Ya no puede ya que su cerebro esta “hipotecado” por el consumo y el alcohol también forma parte de su “farmacopea” para vivir desintegrándose día a día.


Estamos viendo cada vez más pacientes con estas características y algunos ya subieron la “escalera” del consumo para que una vez apagadas las sensaciones entren en contacto con drogas estimulantes.


 El sistema cerebral de recompensa y de placer del cerebro una vez que se hipertestimula con sustancias dañinas queda “hackeado” y lo único que importa es ese consumo. Los placeres habituales: sexo, deporte, ideales, trabajo, estudio, afectos entrañables, etc. quedan a un costado y solo importa la “seca” (cigarrillo de marihuana) como “pócima” insustituible.


Que queda de Jorge una máscara que recubre una identidad ilusoria y detrás de ella un vacío en donde el aburrimiento y la tristeza e incluso el delirio con pensamientos alejados de la realidad se apoderan de èl. Llegó al estado de alienación que es nada más y nada menos que  el olvido y el extrañamiento de sí. Es un extranjero de sí mismo.


Nuestra función en una comunidad terapéutica es recuperar al sujeto de su propia historia; ¿quién es?, solo nació para consumir? ¿Qué quiere de su vida?; y apoyar a sus padres que asistían con pena y dolor a una alienación creciente de su hijo.


Los padres estaban estáticos ante estas escenas; ellos habían escuchado que la marihuana no hacía nada e incluso que era terapéutica (verdadero Caballo de Troya que permite el avance del consumo de estupefacientes ya que confunde el cannabidiol de la planta que debe ser separado del THC que es un estupefaciente).


 El cannabidiol manejado por laboratorios puede tener efectos benéficos en ciertas enfermedades y recetado por médicos. La “confusión que es el principio del mal de las ciudades” como nos enseñó Dante Alighieri en la “La Divina Comedia” había triunfado. Confusión, èsta, implantada perversamente en las sociedades y que està llevando a miles a las psicosis.


Mientras tanto los padres por un movimiento cultural desparecen de escena o quedan impotentes para manejar a sus hijos doblegados por un marketing cultural que es la base del consumo hoy.


Doblegado ya los Estados ante la producción de narcóticos intereses económicos y políticos se vuelcan hacia la batalla cultural centrados en lo mediático. Lo enseñò A. Huxley en su “Utopía de un Mundo Feliz” en donde habrá una sociedad programada en todos sus aspectos y organizada científicamente en lo educativo en donde se implantará la hipnopedia (hipnosis colectiva).


Se formarà un ser anónimo en donde “cien repeticiones …tres noches por semana. Durante cuatro años …setenta y dos mil cuatrocientas repeticiones crearàn una Verdad”. La evidencia científica servirá para todo desde el COVID hasta todas las enfermedades menos para los efectos destructivos de las drogas.


ENCEFALOPATIAS Y   CONSUMO DE MARIHUANA


Hoy se habla de encefalopatías por cannabis (producidas por el llamado “porro”; depende de la edad de iniciación al consumo (a menor edad /mayores daños), vulnerabilidades familiares y del contexto en donde vive (familiares que consumen, barrios con alta incidencia, falta de escuela o de trabajo, etc.), vulnerabilidades de personalidad e incluso genéticas siendo los síntomas neurológicos más evidentes  más evidentes la pérdida de funciones cognitivas (pensamiento,atención,etc.), cambios en la personalidad, cambios en la personalidad y distintos trastornos psiquiátricos.


Esta encefalopatía tiene 4 etapas que están en todos los libros de Farmacología y Neurofarmacología:


1.Etapa recreativa o también llamada “Luna de Miel” con relajación, cierta euforia y la creación de un mundo paralelo que va alejando y disociando de la realidad;


2. Etapa amotivacional con apatìa y trastornos de aprendizaje; los estudios cerebrales muestran alteraciones neuronales que llevan a un deterioro de la voluntad;


3. Etapa depresiva en donde la melancolía y la tristeza configuran un síndrome Depresivo Mayor con letargia y una apatìa mayor;


4. Síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios).Hoy es común observar en los centros de rehabilitación jóvenes con psicosis inducidos por cannabis. La esquizofrenia está ahí…y así lo demuestra un estudio publicado en Dinamarca de 25 años de seguimiento.


En 1995 el 2% de los diagnósticos de Esquizofrenia estaban asociados al uso de marihuana; en el 2.000 aumento al 4% y desde el 2010 aumentò al 8%.


A principios del 2.000 el médico argentino Dr. Negrete (de la Universidad McGill de Canadá) observa lo mismo en un estudio multicéntrico entre Montreal, Paris y N. York con un 8% de incidencia en la eclosión de la Esquizofrenia frente al 0% de los que no consumían marihuana.


La evidencia científica y la clínica de las adicciones muestra esto. Pero esto no parece valer. Hoy la Batalla Cultural es la clave y en esto ha ganado la aceptación social del consumo.


LA “BATALLA” CULTURAL


Quizás debamos leer a Antonio Gramsci, teórico del cambio cultural desde una nueva lectura del marxismo y muy seguido hoy para implantar cambios culturales que rompan con los Poderes hegemónicos.


 Es un “genio” de la Estrategia; apasionado de la “guerra de Trincheras” el mensaje es destruir las bases culturales y no necesariamente derrotar al orden político de forma inmediata.


Hay que eliminar las ideas tradicionales y en esto son fundamentales la transformación de los valores utilizando las instituciones educativas, los medios de comunicación, los entretenimientos y máxime ahora con los medios tecnológicos. Los asaltos no deben ser “frontales” sino por una “guerra de posiciones”; la lenta y constante construcción de redes dentro de la cultura dominante.


En esto estamos y mientras tanto los pacientes demandan ayuda y aumenta la incidencia de enfermedades graves.

Dr. Juan Alberto Yaría - Especialista en Drogadependencia

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