Cuando consumimos drogas parecerìa que estamos condenados al fracaso. Siempre me entusiasmò estudiar la compulsión de muchos pacientes adictos a repetir el error. Su vida es un espacio continuo de desaciertos y decisiones equivocadas. Eligen lo peor para ellos , su familia e incluso ponen en riesgo su empleo y se hunden financieramente. El análisis psicológico, especialmente el psicoanalítico, y las neurociencias hoy comprenden esto de una manera conjunta. En el psicoanálisis la multitud de decisiones equivocadas que llevan a la mortificación personal imponen la vigencia en nuestras vidas del Dios Thanatos (divinidad griega representativa de lo mortal y la destructividad), en este caso dirigida hacia nosotros mismos siendo èste el mensajero apocaliptico de la autodestrucción y la venganza contra sì mismo. En la lucha entre Eros y Thanatos ; amor que reúne y muerte que disuelve ,parecerìa vencer lo negativo.
La neurociencia nos ayuda a entender este fenómeno de "la condena al fracaso" en lo que se llama la teoría de la toma de decisiones. Este es un proceso complejo en donde participan dos grandes estructuras cerebrales : el cerebro límbico y el cerebro frontal. El cerebro límbico es tambien llamado cerebro emocional y ligado al cuerpo està ligado al control de la presión arterial, respiración , ritmo cardìaco ,etc. La unión entre lo antiguo ( cerebro emocional) y lo nuevo (cerebro frontal) garantiza un a toma de decisiones lo màs certera posible y acotada al principio de realidad. Cuando por stress crònico o por drogas el frontal queda suspendido parcialmente en su función parecerìa que el sujeto se condena a sì mismo. Es que el frontal es el eje de la planificación , la espera, el futuro y asiento de la moral. La imagen y la vigencia del Otro como prójimo es gracias a la vigencia del frontal ; de lo contrario estamos condenados a vivir el mundo como un presente perpetuo y en donde el Otro es solo un obstáculo a eliminar. Es lucha entre el Hombre y la Bestia (Mr.Jekill y Mr. Hyde) magistralmente relatadas por Robert Louis Stevenson ( escritor que confesò su adicciòn).
CEREBRO Y REALIDAD
Nuestro espacio de libertad es nuestra capacidad para tomar decisiones. D onde hay drogas, compulsiones y stress crònico nuestra capacidad cerebral parecerìa que queda limitada. A.Leshner ( ex Director del Nida de USA y neurocientìfico de nota ) nos enseña que cuando una persona depende de las drogas su cerebro cambia y por ende la toma de decisiones. Somos nuestro cerebro, desde un cierto punto de vista por supuesto no exclusivo. El dialogo frontal-limbico es el margen mínimo para equivocarnos lo menos posible y apostar al crecimiento en nuestras vidas .
Muchos autores dicen que el cuidado del cerebro expresado en el dialogo entre el cerebro emocional y el màs racional y evolucionado fundamenta la verdadera inteligencia que es la emocional. En esta se unen la empatìa (sintonizar con el otro como diferente y poder sentirlo y escucharlo) con la intuición y el juicio certero. Surge asì un análisis de la realidad que destierra la vigencia de la omnipotencia ( forma de desmentir lo que las circunstancias nos muestran ). Asumir la realidad es una función cerebral y tambien de asunción psicológica de lo que es màs allà de mis apetitos y de mi Ego. En el adicto esto no se da y "nublado" el frontal se impone nuestro parecer pero no la realidad. Entonces estamos "condenados al fracaso".
¿JUAN CONDENADO AL FRACASO?
Baruch Spinoza , filosofo del siglo XVII y uno de los grandes racionalistas junto con Descartes, decía que "la libertad surgía solo desde el conocimiento de nuestras determinaciones". Somos libres si únicamente aceptamos nuestros condicionamientos :"...existen leyes de la naturaleza a los que los hombres estamos sujetos" , nos decía el gran pensador. En nuestro caso podemos decir que podemos ser libres si aceptamos y respetamos nuestra condición cerebral ; de lo contrario estamos condenados "al fracaso" como vemos en muchas historias de adictos.
Juan consume inveteradamente cocaína desde la adolescencia y hoy con 34 años , 6 hijos y una esposa lidia permanentemente con su compulsión a la mortificación y a la autodestrucción. Gana $ 6.000 mensuales y el otro dìa al cobrar entregò $ 5.000 a su "dealer"para consumir sustancia y saldar deudas. Desesperado se "interna" en una comisaria de la Capital. Pide ayuda. El oficial no sabe que hacer. De ahì no quiere salir. El paciente pide un Juez en un rapto de lucidez. Apela sin saberlo a alguien que representa la función paterna en la sociedad. Ya en la cascada de lo mortífero solo un Padre puede marcar la vida. Ese es el Juez. Este sabiamente lo interroga y le da lo que se denomina técnicamente protección de persona(art. 482). El paciente le dice "intérneme"; solo no puedo. La decisión necesita depender del Juez y de su equipo de médicos forenses. El Juez representa un frontal metafórica mente hablando. Es un símbolo de la vida (Eros) frente a los mensajeros apocalípticos representados por las cascadas mortíferas del consumo de cocaína (preminencia del Dios Thanatos ). E s que el adicto en plena compulsión tiene lo que el hoy gran neurocientìfico de hoy A.Damasio llama "miopía del futuro". No ve màs allà de sus ojos. Afortunadamente Juan pidió un Juez y en la comisaria de la Capital actuaron correcta y humananente. Pudieron empezar a salvar a èl y a toda una familia.
DR.JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR DEL INSTITUTO DE DROGADEPENDENCIA
UNIVERSIDAD DEL SALVADOR