Desde hace varios meses vengo planteándome realizar un libro sobre lo que necesitamos saber y conocer sobre drogas . En realidad siguiendo a Goldberg me ocupan todos los días y también me preocupan los que van "desapareciendo" como sujetos pensantes sin saberlo. Estas comunicaciones semanales van a ser el inicio de este libro que surge del dolor de lo que esta sucediendo con el masivo consumo de drogas en vastos sectores de la población. El daño es mùltiple: a)en las familias con factores de disociación y fragmentación(h ay grupos de hermanos consumidores o padres que consumen incluso con la presencia de sus hijos o con ellos);b) laboral (deserción y perdida de trabajo mas alla de los ausentismos de los lunes y los accidentes en trabajo en tareas de riesgo; c) personal (aumento de enfermedades psiquiátricas asociadas al consumo y de enfermedades crònicas derivadas de la dependencia); d) en lo social ( aumento de los discapacitados sociales que se unen a la ya conocida discapacidad por motivos intelectuales o de desarrollo). El costo en vidas y en futuro de la sociedad es grande.
Pero el mayor sufrimiento surge en los miles de jóvenes que comienzan con el alcohol y luego siguen con el "porro" y las drogas estimulantes o alucinógenas . Un capitulo aparte merece el consumo de paco con consecuencias letales en todos los sistemas del organismo ( sistema nervioso central especialmente).
EL CEREBRO IGNORADO
El cerebro queda afectado por las drogas. En primer lugar el llamado sistema de recompensa cerebral que es donde está la sede de los dinamismos sexuales, de los impulsos, la comida, el control y la sensación de placer y fundamentalmente de las motivaciones. Las drogas "secuestran " las motivaciones .La dopamina es el neurotransmisor del placer . En esa sustancia se encuentra el secreto de la motivación. Hay neuronas llamadas dopaminergicas y que son claves para la sexualidad , la alimentación , el deporte, etc. El amamantamiento y el encuentro inicial de madre e hijo son el máximo estimulo de placer y motivación. El plus de dopamina ahí es muy alto. Las drogas ‘secuestran ', literalmente, el sistema dopaminergico. El monto de dopamina es muy superior a lo que se genera con la actividad sexual ,la alimentación y con cualquier encuentro afectivo. En los adolescentes esto es clave. El "flash" que ocasionan las sustancias supera cualquier actividad del adolescente. La única apetencia se transforma , entonces , en consumir sustancias y màxime cuando se ha comenzado desde pequeño.
La alteración de este sistema biológico que tiene una red química muy compleja libera conductas de exceso a la comida (por esto muchos adictos se transforman luego en bulímicos-anoréxicos), al sexo (adictos al sexo) y aumenta la memoria del consumo de drogas permanentemente. Dada esta última situación los pacientes recuerdan en forma pertinaz el uso de drogas y el llamado "craving" (anhelo irresistible de sustancias) los puede llevar a una recaída. Nuestro cerebro se maneja con 2 energías: la termodinámica (química y eléctrica) y comunicacional (relatos, vivencias, emocional, afectiva. etc.).
Hoy podemos decir que tenemos tres cerebros en uno en solo 2 ks. de peso ; el primero es el que nos asemeja a los reptiles siendo de respuestas mecánicas y que no aprende de la experiencia; el segundo cerebro nos acerca a los mamíferos y ya puede aprender de la experiencia y el tercer cerebro tiene una gran asociatividad, una enorme capacidad imaginativa y es el representante de lo propiamente humano: la palabra, la cultura, la postergación, la planificación, el proyecto. Llegar a tener un cerebro humano, superar al mono es un acto también de amor y de cuidado.
CUIDAR EL CEREBRO FRONTAL
El no drogarnos es uno de los cuidados. Las drogas dañan precisamente el lóbulo frontal que es el comando central del tercer cerebro que es el regulador de la experiencia y en lo moral es la sede-asiento del altruismo y la compasión ante la víctima. De ahí que por ejemplo muchas drogas especialmente las estimulantes como la cocaína generan una frialdad moral y un sadismo enorme que lo transforma en un verdadero victimario debido a la suspensión del funcionamiento parcial del lóbulo frontal y de su enlace con el circuito límbico; esto sería la ruptura entre lo más evolucionado de la racionalidad humana (el cerebro frontal) con los circuitos ligados al afecto (circuito límbico). Queda entonces una persona que un gran psiquiatra llamado K. Schneider denominó personalidades "desalmadas". Muchos de los que hoy matan pertenecen a esta descripción ya que las drogas suspenden la función frontal del cerebro.
Todo esto implica una activación a través del uso de drogas del desencadenamiento de cascadas bioquímicas con la producción de enzimas específicas que producen la muerte neuronal (llamada técnicamente apoptosis neuronal) Las zonas elegidas preferentemente son las del lóbulo frontal quedando entonces la persona más expuesta a las llamadas cuatro A: Apatía - Amimia (inexpresión), - anhedonia (no siente placer si no es con drogas) - adinamia (no tiene energía si no es a través de una sustancia química). A esto debemos sumar los desórdenes impulsivos y la incapacidad de pensamiento y reflexión.
Caída la palabra, el pensamiento por un efecto químico y humano (ya que el adicto a drogas se liga a grupos homogéneos a él y parecidos a su estructura mental) queda expuesto a la imagen, por algo Freud decía que la representación de la palabra era posterior a la representación de la cosa (la imagen). Entonces a lo máximo que llega esta nueva personalidad postmoderna es a diseñar una individualidad narcisista buscando ser la imagen prestigiada del otro. ¿Dónde quedó el ser humano pensante? Sólo está apto para el "espectáculo" en su dimensión de actor en donde el verdadero personaje (sus conflictos, sus historias) está cada vez mas alejado de él mismo. Las drogas parecen amputar al ser humano de su mismidad mas profunda. Asi son solo objetos de doma de otros. Instrumento post-moderno de explotación.
Dr. Juan Alberto Yaría
Director del Instituto deESTUDIOS SUPERIORES EN ADICCIONES Y DESVALIMIENTO SOCIAL