"...a la cocaína la podemos llamar la droga de la "amoralidad" - Prof. E. Kalina
Oscar no es delincuente , pero ha delinquido. 29 años de edad , empresario y padre de familia. Me consulta hace varios años junto con su familia. Vencido por el consumo de cocaína y alcohol luego de más de 15 años de lidiar con su dependencia acude a buscar ayuda. Es sincero y honesto en su pedido. Llegó a vender drogas para mantener su consumo. Esto , en realidad , es bastante común y es casi una etapa final de la dependencia. Pero, insisto, no era un delincuente. Sus conductas marginales derivan de la confusión en la cual vivía. Hoy sabemos que las drogas suspenden areas del cerebro en donde " mora" la ética y la moral. Hay estudios muy importantes que se han realizado en autopsias y en imágenes del cerebro en donde la función frontal -lóbulo del cerebro- está alterada en su función y entonces lo más atávico surge. Se suspende el juicio crítico y se alteran las tomas de decisiones. El mundo del " ya" y la recompensa inmediata triunfan frente al pensamiento y a la evaluación para la toma de decisiones. Oscar se rehabilitó en una comunidad terapéutica. Su tratamiento voluntario duró alrededor de un año. Muchos se preguntan: ¿ porque tanto tiempo? . 15 años de consumo generaron en el paciente lo que en los libros se denomina como lo siguiente : " las drogas de abuso afectan vías de la motivación y el placer en el cerebro, los años de consumo llevan a considerar hoy a la adicción como una enfermedad del cerebro y que modifican en éste su estructura y su función "-Instituto de Drogas USA. Los cambios que el paciente necesita realizar implica un singular des-montaje de habitos , conductas, compañeros de consumo, horarios ,etc. Esto necesita tiempo .Tiempo que supera lo cronológico , es el tiempo de elaboración para un cambio de estilo de vida.
REHABILITACION Y VALORES
La característica de esta enfermedad es que se puede definir como un "peculiar accidente cerebro-vascular" que altera la conducta, el pensamiento y todas las areas de la personalidad y que su rehabilitación depende de cambios personales muy profundos . El cerebro se va curando con palabras y cambios de conducta, además de los tratamientos médicos -farmacológicos. Son los valores los que van a presidir una rehabilitación. Lo que "cura" el cerebro es una toma de posición subjetiva en donde la aceptación de la dependencia y de los problemas que esta conlleva reemplazan las conductas evasivas y manipulatorias que son típicas de esta problemática. La humildad, en segundo lugar, se hace necesaria en el auxilio frente a la soberbia del adicto. La transparencia, es otro paso clave, en la relación terapéutica y que implica ir con la verdad y enterrar la "imagen trucha " que siempre daba. La perseverancia, otra necesidad imperiosa si nos deseamos recuperar, funciona como un habito en la curación en ese "dia a dia" que nos permitirá llegar a un mañana que va a llegar solo si hay cambios auténticos en este presente. Guardar el reloj es necesario porque en la adicción éste se puede transformar en el mundo de la fuga y de la promesa vacia. La reconciliación con nosotros mismos y con los que hemos dañado es otro de los peldaños valorativos necesarios . Siempre en la dependencia hay delitos, abandonos, conductas sexuales aberrantes. Perdonarnos es clave.
NEURONA Y PALABRAS
Los cambios que el paciente debe hacer para vivir mejor son fundamentales cuando existe una confrontación sin huidas y en autenticidad dentro de su mismidad . Es en la profundidad de su subjetividad donde se da la lucha siendo, entonces, el cerebro causa y consecuencia. La complejidad de este hecho es notablemente interesante. El amor "paga" en esto también ; por lo contrario el odio contra uno mismo , como es el drogarse también nos "pasa factura" en zonas muertas o con alteraciones funcionales en nuestro sistema nervioso. Hoy sabemos que los vínculos humanos en su autenticidad y honestidad intervienen en la síntesis de la proteínas cerebrales; por ejemplo una estructura biológica importante para la memoria y los afectos como es el hipocampo pesa menos en una rata deprivada que en otra no deprivada . El cerebro, parece ser un encuentro con nuestra cultura, valores y con las redes de significación de nuestras vidas. De la misma manera cambia nuestra genética cuando vamos consumiendo drogas. Se conocen , hoy, mecanismos muy precisos de transformación de los genes en la neurona por la cascada de activación de factores químicos que introduce el abuso de drogas en en el interior de las comunicaciones moleculares en el sistema nervioso. Se crea asi un fenotipo-patrimonio hereditario modificado por el entorno- vulnerable por la acción negativa de un ambiente de drogas. Asi se potencian enfermedades y también trastornos de conductas . Y estos medios negativos con drogas generan no solo trastornos en la vida y en la ética de los ciudadanos sino también daños en el cerebro como podas neuronales y/o atrofias.
DR.JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES -GRADIVA- EN ADICCIONES Y PATOLOGIAS DEL DESVALIMIENTO SOCIAL