Todos los días nuestros consultorios nos muestran la cara de los diversos sufrimientos: abusos, tragedias ligadas a desbordes impulsivos, separaciones cruentas, multitud de relaciones "liquidas" (tipo "toco y me voy") sin ningún sedimento o huella positiva en el después, violencias domésticas. Surge entonces la pregunta ¿porque a mí?; aquí pueden esconderse varias realidades que son las que el sufrimiento nos trae. En muchos casos éste nos señala el absurdo de muchas situaciones (un abuso, una muerte inesperada). Aún así el absurdo parece esconder un mensaje si podemos implicarnos y afrontamos el dolor que este conlleva. El absurdo ahí necesita del auxilio del otro; en muchos casos como catarsis, descarga y al fin consuelo (darle suelo o sea firmeza compartida) para luego ser aceptación y por fin superación y proyecto o sea futuro. El sufrimiento en estos casos probablemente nos lleve a preguntarnos por nosotros mismos: como vivimos, nuestros ideales y elecciones de pareja, pautas educativas, deudas no resueltas con nuestros padres y/ o hijos, rasgos de carácter que necesitamos mejorar; en fin lo que la vida nos trae son preguntas que no pudimos confrontar en su momento.
El sufrimiento entonces encubre la posibilidad de encontrar un nuevo sentido a nuestras vidas. Este es el mensaje que en las comunidades terapéuticas surge en situaciones en donde la sin salida de la enfermedad parece un obstáculo insalvable. Enfermedades contraídas en carrera adictiva, violencias con familiares, problemas legales, etc.; todos estos parecerían para el paciente un límite infranqueable. P.Ricoeur (1913-2005) sobre esto nos enseña: "...la última palabra de lo trágico no es el sufrimiento como no sentido, sino el sufrimiento como descubrimiento del sentido (he aquí el inicio de la superación) ". Pero para esto nos sigue diciendo debemos atravesar estas experiencias o sea confrontarlas ya que nuestra vida es, también, enfrentar una serie de "situaciones límites" (muerte, limitaciones, tragedias, etc.). Para atravesar y confrontar estas experiencias es menester, de acuerdo a nuestra experiencia; a) demandar ayuda y b) aceptar que algo de lo que padece depende de él.
Anestesia y Victimización
La primera tentación para no enfrentar el sufrimiento es tratar de anestesiarlo. La sociedad actual tiende a la utilización de artefactos; a tal dolor tal artefacto químico (medicamentos, drogas por ej.) o diversas prótesis típicas del consumismo de moda. Es la unión entre salidas anestésicas y la sociedad de la tecnología. El hombre técnico se coloca algo en algún orificio para anestesiar un vacio o calmar la angustia. Pero de aquí no va a surgir ninguna pregunta por el si mismo que sufre ni con nuestra historia y proyectos. La palabra como el magno contexto de descubrimiento no existe.
La segunda tentación es la victimización .Esta nos coloca en la situación en donde somos pasivos ante lo que nos sucede .La forma de superar los problemas es ser pro-activo pero esto implica salir de esta posición infantil en donde del Otro y los otros dependen las respuestas. No me siento interpelado por lo que sucede.
Resentimientos
La tercera tentación es poder llegar a superar el resentimiento, incluso el odio o la envidia que conlleva el sufrimiento. ¿Porque a mí y no al otro? . Esto encierra un cierto rencor y de suyo es muy enfermante. Me interesan mucho las historias de "genios en la dura tarea de vivir "que vivieron en campos de concentración. Víctor Frankl (1905-1997) creador de la psiquiatría existencial sufrió en carne propia los horrores, se quedó sin familia y con los paquetes de cigarrillos en Auschwitz y Dachau fue escribiendo dia a dia ideas magistrales sobre el sentido de la vida y "encontrar razones para vivir". Lo mismo sucedió con P. Ricoeur que vivió 5 años en un campo y consiguió textos de filósofos alemanes y llegó a decir: "..Descubrí el equilibrio interior y el verdadero sentido de la vida ...la lectura de Jaspers y Hegel (dos filósofos alemanes) me mantiene protegido del odio.. y considero a los guardias como fantasmas pasajeros respecto a la verdadera Alemania".
Anestesiarse, victimizarse o llenarse de rencor contra sí mismo y de envidia a los otros anuncian la eternización del sufrimiento.
Dr. Juan Alberto Yaria
Director del Instituto de Estudios Superiores GRADIVA en Adicciones y Patologías del desvalimiento social