"...la desaparición del hogar lleva a que el hijo sea juguete de las influencias que le entregan los encuentros al azar" - G. Marcel (Homo Viator)
Siempre me asombro la capacidad de ciertas madres en la lucha por rescatar a su hijo de una banda de venta y consumo de drogas. Solas y peleando se unen con un equipo de profesionales. Se transforma todo esto en un verdadero "rescate" salvador . José llega a nuestro centro traído a sus 16 años por un Juez que necesita proteger su vida ante los riesgos que el adolescente tenia ya que vivía en un barrio con muchos emergentes de la marginalidad a su alrededor y que influían negativamente en su desarrollo adolescente . La madre realizo todos los trámites judiciales luego de infructuosos intentos en sistemas ambulatorios y largas noches de vigilia en comisarías o de espera y búsqueda en las calles. El "hombre -padre" había desaparecido de la vida familiar pero sin embargo ella se aferraba a un destino de salud para su hijo como una de las misiones centrales para la justificación de su vida. Con razón los antiguos nos enseñaban que "un hijo es el Padre del hombre". O sea es una Ley para todos nosotros. El asunto es escuchar esa Ley o desestimarla y abandonar al hijo.
Por otra parte me angustia y llena de indignación la entrega del hijo a la enfermedad ( de todas maneras es una forma de madurar como ser humano y profesional enterrando una visión demasiado idealizada del ser humano). Así encontramos actitudes contrarias a las de la mama de José. Muchos pacientes cuando mejoran después de largos días de superación de la abstinencia y de recaídas como forma de variados intentos de volver a lo anterior algunos padres facilitan la vuelta al consumo. En otros casos ni siquiera se inicia un tratamiento y se lo abandona al consumo de sustancias hasta que al final una de las 4 c empieza a funcionar: cárcel, cementerio, clínicas o cesantías laborales.
Son dos actitudes contrapuestas. Una es de unión al equipo terapéutico venciendo las resistencias frente a la muerte próxima y saludando a la vida y la otra parece ser una "entrega criminosa" del hijo no escuchando las orientaciones de los equipos terapéuticos.
Entrega criminosa
Debemos aclarar porque decimos "entrega criminosa del hijo". Tolerar, sin mediar un trabajo terapéutico, el consumo de drogas de un hijo y máxime si es adolescente o niño es un abandono muy marcado .Hay legislaciones en el mundo en donde se sanciona legalmente a los padres si no demuestran que han hecho todo lo posible para variar esta situación. Incluso se les quita la potestad educativa que tienen por ser padres y se los puede dar a una familia adoptiva. La ley marca que el consumo en menores aborta un crecimiento. Esta normativa hoy se acerca a los datos que nos marca la neurociencia ; las drogas dañan la maduración del cerebro y por ende de la personalidad. Hay ventanas neuromadurativas en estas edades en donde se asiste a un cambio neuronal marcado con desaparición de estructuras neuronales que venían de la infancia y con el crecimiento (neurogenesis) de sistemas que nos van a acompañar toda la vida .
Oscar vive en los aledaños de una villa de emergencia de la Provincia de Buenos Aires . Su padre desaparecido embebido en el alcohol. En ese sistema familiar donde manda la abuela el día que falleció su compañero hizo una fiesta . El abuelo era consumidor , también, de drogas y se cuestionaba su placer por tener parejas "travesties" y culmino su existencia con un HIV no tratado. En esta familia todos los hombres son "fallidos" y mueren o desertan de su papel de acompañar a la mujer y de educar hijos. Las mujeres sobreviven. Los hombres desertan.
Oscar pertenece a esa novela de hombres desertores . Se lo entrega criminosamente .Hay un secreto a voces ...todos los hombres son iguales. Una vez que Oscar recupero un cierto control de si y se desintoxico fue sacado del tratamiento contra opinión medica. Ningún proceso educativo se pudo dar y volvió a los circuitos marginales en donde se fue enfermando y máxime en una edad de máxima vulnerabilidad.
Secreto familiar y pactos criminosos se dan la mano en estas familias .Es casi una novela existencial en donde alguien debe morir . Alguien es sacrificado o necesita ser sacrificado.
Educar es ayudar a parir
Educar es ayudar a parir y esto nos lo enseño en la Grecia antigua el maestro Sócrates. Lo mejor de nosotros mismos está por salir y ahí cada padre, maestro o adulto responsable necesita transformarse en un partero .Educar es una estimulación de nuestro desarrollo ; pero al mismo tiempo educar es ser un proveedor externo de amor, valores, normas y estructura .Todos necesitamos ser ahí pedagogos ("paidagogos" en latín ) que quiere decir "el que guía al niño" o sea el que muestra caminos.
La mama de José muestra caminos. Las familias como las de Oscar solo dejan a la "intemperie" a sus crías.
DR. JUAN A. YARIA
DIRECTOR GRADIVA-Rehabilitación en adicciones