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Jueves, 21 de Enero Villa Gesell

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VEDAS A LA LEY EN FIN DE AÑO: ¿LLAMANDO AL COVID? (II)

“Fiestas privadas, playas, quintas reportan grandes grupos con alcohol, no hay distancia social ni barbijos…aumento inusitado de casos” - (noticias periodísticas).


Jorge murió, escucho los lamentos de sus padres. Joven de 30 años se sentía en la plenitud de su poder. La unión de fiestas inacabables con el alcohol y las drogas estimulantes junto al Covid acabaron con una vida que se desgranaba en la omnipotencia del “a mí no me va a pasar”. El cuerpo, la naturaleza tiene Leyes. No las podemos desafiar.


Dio señales, pero no fueron escuchadas por sus allegados. Choques automovilísticos, sobredosis, deudas, etc. Lo permisivo triunfa hoy. El límite no es “políticamente correcto”. Historias de hoy, no contadas porque forman parte de la serie de sucesos que ni siquiera están en los avisos fúnebres de los diarios. El Ego pudo más en èl que la escucha humilde de nuestra fragilidad. La permisividad socio-familiar también.


CABA aumenta en porcentajes cada día los números del COVID. Lo mismo en el resto de país. Épocas de Barbarie. Veda a la Ley que es a la Escucha del Otro. La salud mental en una de sus evaluaciones se mide por la capacidad de hablar, no actuar impulsivamente y fundamentalmente de escuchar.


No se puede llenar de policías los lugares de diversión o de playas ya que lo que parece fallar es la principal Ley de lo humano; escuchar y cuidar la salud como primer registro que es el de cuidar la vida.


La interiorización de la Ley, en muchos, parece fallar. La transgresión a la Ley de la Escucha es lo más importante. Las consecuencias no se evalúan porque los efectos de las conductas son repudiados, elididos, burlados, transgredidos.


La transgresión está unida no solo a falta de barbijos y a la cercanía corporal sino a la “celebre” cerveza que acompaña toda celebración y luego otras sustancias.


Es la multitud como “marea” lo que se impone. Reino de individuos sacrificados en el “altar” de su Ego que imponen por el imperio de lo masivo la peor de las dictaduras desde la ignorancia y la soberbia.


Mas allá del Ego lo otro como diferente no existe o es no-Yo. Es la ceguera de los que ven lo que se impone. Este Ego omnipresente y omnipotente nos condena a la peor de las fragilidades que es el encuentro con la muerte.


Es precisamente el Dante Alighieri que nos enseña que el hombre es tal cuando reconoce que es un “animal inestable y frágil”; si reconocemos con humildad esto sobreviviremos infinitamente al cambio y a la destrucción.


Lecciones olvidadas hoy en medio de “las mareas humanas y las multitudes aglomeradas” que hacen de su fragilidad ignorada un blasón que los lleva al descenso a los Infiernos (en el sentido del Dante).


ENFERMEDAD Y CONTEXTO


Se habla del COVID, pero no de las muertes que superan en millones a esta pandemia por el uso de drogas y sus comorbilidades (desde el tabaco en adelante). De eso no se habla. Son problemas del cual participan todas las clases sociales; desde los sectores más vulnerables hasta las clases más acomodadas. Son momentos difíciles en nuestra comunidad. Las drogas y el abuso general de sustancias se inscriben en este contexto.


Escolarización dañada desde hace años incluso la universitaria. Desempleo en ascenso. El producto Bruto argentino es similar al del 2004 pero con 7 millones más de habitantes. Hay un 50 % de niños en situación de pobreza y un 45 % con problemas de acceso a la educación.


A menores posibilidades de empleo se deterioran dos vectores claves: la familia y la vida escolar (interrumpida en lo vincular durante la pandemia). La educación social está resentida y la “vida de calle” se impone ante la ausencia o déficit de los vectores institucionales que son fundamentales en el proceso formativo y educativo.


En la “vida de calle” aparecen nuevos vendedores de ilusiones que permiten por un momento recrear paraísos de ilusión como lo es el “dealer” con sus redes que llegan a ser más importantes que los transmisores de cultura.


La ley como tal que se interioriza desde ciertos “porta-palabras” como lo son los Padres, los Maestros y figuras significativas de la Comunidad se nota débil en sus efectos. A esto hay que agregar el proceso de des-familiarizaciòn creciente de nuestra sociedad.


En la otra punta de la escala social el consumo de alcohol es alto (el más alto de Latinoamérica en los adolescentes) y al lado de eso la marihuana “normalizada”. Todo espacio abierto parece ser vivido como un desierto con “oasis” fabricados con ilusiones paradisiacas sin Ley. La palabra distancia social, contagio, cuidados parecen no existir.


La transgresión de la ley o la veda de la misma representan la vuelta de la barbarie. Heidegger dirá es “cuando los mundos se evaporan” o el filósofo Hobbes cuando “el hombre es el lobo para el hombre”.


La veda de la ley nos muestra el derrumbe del mundo y la emergencia de lo in-mundo. En nosotros hay una pasión por la veda de la Ley (todo vale y el poder lo marco desde el golpe brutal) desde mi Ego como Ley única.


LA “PERIFERIZACION” DE LAS CIUDADES


Las periferias se dan alrededor de las ciudades o dentro las mismas ciudades. Son circuitos con códigos diferentes y en donde lo informal e ilegal impone Leyes. Reinan otros patrones y la Ley formal pacta o directamente no entra.


Las ciudades de hoy no pueden ser entendidas sin estos nuevos actores; uno de ellos es el narcotráfico que opera barrio por barrio con una clientela asegurada dadas las fallas de socialización de miles.


La venta al menudeo de drogas se da la mano con la gente que vive en la calle y al mismo tiempo coches lujosos surten el paisaje en donde lo triste se une a lo pomposo de las ciudades más sofisticadas.


Puerto Madero al lado de sus villas laterales. Al lado de esto está lo multi-étnico y los fenómenos masivos de migración desde el interior y las poblaciones marginalizadas que proceden en algunos casos del exterior (países vecinos).


Lo periférico se une con lo central de las ciudades en estos momentos de intercambio. Son dos mundos que se tocan. Dos ciudades al mismo tiempo. Por eso el Prof. García Canclini definió a la ciudad de hoy como un palimpsesto o sea como un jeroglífico en donde viven distintos lenguajes.


LA CAIDA DE LOS REFERENTES DE LA LEY


Los” dealers” se convierten en guardianes del territorio y de esta manera es muy difícil trabajar. A todo esto, hay que agregar la dilución del papel simbólico del médico y de todo referente de autoridad en casi todos los sectores de la sociedad. El guardapolvo blanco o la chaquetilla ya no generan el mismo respeto y significado que antes.


Esta dilución del papel de este profesional es paralela a la crisis del maestro, el político, y en general de todo aquel que representaba antes una referencia ética indudable, o sea fuera de toda duda. Sus palabras ya no son tan escuchadas. E incluso la violencia es el primer mensaje ante ellos. Ya no se espera la palabra de estos representantes. Se los anticipa con una orden de lo que tienen que hacer …ya. Todo en tiempo real.


Así la Ley que como unión de una comunidad y de sus propósitos es un referente simbólico y cultural que está más allá de cada uno de nosotros protegiéndonos de la barbarie nos muestra, entonces, sus fallas.

Dr. Juan Alberto Yaría, especialista en drogadependencia

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