Viernes, 23 de Julio Villa Gesell

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LA PROMESA DEL “JARDIN DEL EDEN”: ADICCIONES A DROGAS Y DIGITALES

“…los medios digitales pueden alterar la capacidad de autocontrol (alterando las funciones frontales del cerebro)”. (Demencias digitales-D.Spitzer)


La búsqueda del Jardín del Edén (Paraíso) no es solo una referencia bíblica que forma parte del credo judeocristiano; llamado también Jardín de Dios o Jardín de Jehová. De ahí surge la noción de Paraíso. Todo ahí era dado y ya no se necesitaba nada más; ya que era el “lugar bien regado y fructífero”.


También en la mitología sumeria en la historia del Gilgamesh se pueden encontrar puntos en común en donde estaba el árbol de la vida y también con serpientes con cabeza humana que eran la caída del ser humano.


Hoy el Paraíso y el Jardín de las Delicias “bien regado” está al fondo de muchas casas o en una maceta con el milagro prometido como si fuera la “Planta de los Dioses” (como me dice un paciente) en donde desde la marihuana se disocian del mundo para luego apartarse totalmente pasando por “para-mundos” artificiales, síndromes amotivacionales, depresiones que pueden generar una depresión mayor (cuadro psiquiátrico) y/o delirios de tipo esquizofrénico.


Ese mundo de la Promesa esta basado en un gran marketing en donde al futuro esclavo se le ofrece un mundo de Libertad y liberación que se defiende fanáticamente como debe ser ya que es una “pócima milagrosa” (múltiple continente de “desheredados” de la transmisión de las nociones de salud y también de afecto y de transmisión de valores) para el que la consume y además con la característica que al disociarse de la realidad no se da cuenta que se está alienando.


Es el Jardín del Edén encontrado y luego de varios meses aparecen en centros de tratamientos abúlicos y desconectados y con padres que nos dicen que esa “inocente” plantita ellos creían que era medicinal y no tenía ningún efecto sobre la salud de sus hijos. Ahí comienza la dura tarea de la renuncia a un estupefaciente que altera todos los sistemas biológicos y psicológicos y máxime en los púberes y adolescentes con un cerebro inmaduro y una personalidad en crisis de identidad.


Por supuesto que el cerebro y sus sistemas de placer y recompensa no discrimina marihuana de otras drogas. La mayoría desde la marihuana, el alcohol y el tabaco siguen en la escalera del deterioro con otro tipo de estupefacientes.


LA DESCONEXION DIGITAL


La nueva droga que aparece con compulsión feroz y que se puede convertir en una muestra más de la sociedad de la desvinculación que vivimos es la adicción digital: Facebook que reemplaza al “face to face”, el WhatsApp que toma caracteres de escaladas discursivas con peleas, Instagram, Twitter,etc.


Vemos en los adictos a Internet síndromes de abstinencia, dependencia y pérdida de control y de las consecuencias que esto genera. El sistema de la dopamina cerebral permanece acelerado permanentemente y no pueden parar. El síntoma más común es el insomnio. El 96% de las familias tiene al menos un teléfono móvil y el 77% accede a internet por este medio.


 


Se generan dependencias que impiden vínculos personales, emocionales y socialización “face to face”. Basta ver en una mesa de restaurante o bar a las personas que no dialogan y cada uno está con un aparato celular comunicándose en una “nube virtual”


Indudablemente la Tecnología revolucionó el mundo empresarial, de la Medicina y de otras áreas empresariales (teletrabajo y el zoom como instrumento de comunicación educativa) pero en este caso me quiero referir a la tecnología como otro instrumento posible de alienación y de compulsión. Ausencia del otro y soledades masivas. Parece haberse acabado la conversación entre humanos de “carne y hueso”. Así se habla de “LA MUERTE DE LA CONVERSACION” y de lo digital como “LA COCAINA DEL SIGLO XXI”.


 


 


COMPROMISO ETICO ANTE ESTOS GIGANTES


El gran neurólogo alemán D. Spitzer escribió "Demencias Digitales” como un compromiso ético, no solo como científico: "No puedo hacer otra cosa como psiquiatra y neuro investigador que soy; tengo hijos y no quiero que me reprochen dentro de veinte años: `Papa, tú sabías todo, ¿por qué no hiciste nada?''; para luego decir: ¿la tecnología nos está haciendo tontos y no nos damos cuenta?


Un paciente me decía luego de 14 años de consumo de estupefacientes y también adicto a Internet: hay dos Internet; una es la que ustedes conocen que es el 15% del total y otra es el 85% restante que es el “lado negro” de la misma donde hay pederastia, venta de drogas, alquiler de sicarios; todo es cuestión de manejar ciertos códigos y entradas”.


 Los efectos psicopatológicos más visibles son: 


u 1.COMPULSIONES ADICTIVAS –“LA COCAINA DEL SIGLO XXI” por el estado de alteración de la atención y la excitación que puede generar.


u 2. HIPERCONECTIVIDAD E HIPERESTIMULACION DOPAMINERGICA


u 3.NOMOFOBIA: temores y angustias ante la perdida del celular, la descarga de la batería, todo esto se transforma en una crisis de ansiedad El artefacto tecnológico se ha convertido en el Dios Posmoderno. Omnipresente que todo da y nada pide. Justo a la medida del Hombre de hoy. Servicio cero y demanda infinita satisfecha.


u 4.ENGANCHE DIGITAL: estar atado a sitios que prometen ciertas recompensas y premios que alteran todo el sistema dopaminérgico.


u 5.EMPOBRECIMIENTO COGNITIVO


u 6.MASIFICACIONES CONSUMISTAS: ya que nuestros gustos y direcciones son estudiadas con “ofertas a la mano” para seguir consumiendo


u 7.MUERTE DE LA CONVERSACION-FACEBOOK EN LUGAR DE “FACE TO FACE


u 8. “TINDERIZACION” DE LA VIDA-BUSQUEDA DE COMPAÑIAS A TRAVES DE LO DIGITAL CON RIESGOS ENORMES


u 9.CRISIS DE ANSIEDAD –INSONMIO-SOBREPESO-ATENCION Y MEMORIA DAÑADAS


Estos dos gigantes de hoy las drogas y lo digital pueden ser una vía para el extravío y la alienación. Hay mucha gente interesada en ello.

Dr. Juan Alberto Yaría - Especialista en Drogadependencia

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