La paternidad requiere un singular estar ...distinto al de la madre. Estar para que el niño deje el bios materno y se introduzca en el mundo social con una existencia autònoma. Si algo caracteriza a esta etapa històrica de la humanidad es la caìda del Padre. Las historias de jóvenes nos muestran a un padre ausente, inexistente , vetusto, impotente, alcoholizado , sodomizado en una adolescencia eterna. Asì como el exceso de figura paterna -autoritarismo- es el germen de un adolescente inhibido neuróticamente el dèficit de la funciòn paterna y la debilidad del padre es germen de multitud de crisis adictivas, impulsividades varias, violencias tribales , actuaciones delictivas . Es que la figura del Padre sutura y abre horizontes hacia lo social y de respeto a la Ley no solo la social sino la humana: el Otro como Ley o sea el altruismo como eje de la ètica. El "sin padre" de hoy gira en el vacìo y en un goce basado en la desmesura que no es placer . Debemos diferenciar entre placer y goce . El placer nos acerca a la vida , el goce es un "màs allà del placer" que nos reserva un lugar anticipado en el cementerio de los muertos o de los vivos. Son seres que cuando viven vegetan con sensaciones de vacìo. El dia es un presente continuo y la noche es un horror porque los persigue el insomnio y entonces el murmullo silencioso de la noche los perturba y por eso lo deben llenar con vèrtigo, alcohol,etc. El vacìo en muchos casos es "yirar" solo por las calles.
Las figuras modernas del "sin padre" se ven en
familias de madre sola con un padre que no colabora económica, afectiva o espiritualmente. En otros casos son "padres desaparecidos" vivos cuyo ùnico aporte es el semen y luego nunca màs. Otros observan el deterioro de los hijos y no actuan (filicidio concreto). La alcoholizaciòn de muchos padres delante de los hijos o incluso la iniciación en las drogas como ùnica transmisión posible tambien se observa.
La era actual trae el mayor de los dolores la ausencia , no sin consecuencias, de la figura y de la funciòn paterna.
Dr. Juan Alberto Yarìa
Director del Instituto de Drogadependencia
Universidad del Salvador