Martes, 19 de Mayo Villa Gesell

Columna de la Semana

El arquitecto

Plan Centenario de Villa Gesell: las localidades del sur

Como todas las semanas aquí les ofrecemos una nueva entrega del Plan Centenario de Villa Gesell ideado por el Arquitecto Luis Castellani.

No hemos hablado mucho de las localidades del Sur, porque es un caso muy particular, y debe trabajarse con mucho cuidado, junto con los vecinos, que por alguna razón parecen descreer de la vida cívica. Esto suena a paradoja, ya que han demostrado ser sedes de grupos de vecinos de muy activa participación en pensar su ciudad. Cuando digo que parecen descreer en la vida cívica pienso en la diferencia del punto de vista, desde lo público y desde lo privado.

Cuando armamos el Plan Centenario mostramos un plano que llamamos Plano de la Constelación del Sur, donde señalamos con puntos estrellados los lugares fijados para la vida urbana, lo que llamamos normalmente tierras fiscales o espacios cívicos, y vimos que actualmente no se distinguen más que como baldíos, o simplemente no existen. En Mar de las Pampas, el trazado tiene una forma equilibrada, ya que sus fundadores, con gran generosidad, cedieron no solo espacios verdes y públicos de considerable tamaño, sino porque el urbanista inventó un ingenioso sistema que vinculaba la irregularidad de la conformación dunícula con la perfecta ortogonalidad de las parcelas privadas. Esto, por un lado, dejaba triángulos que aseguraban la conservación del verde, como retazos sobrantes entre las dos formas, y por otro lado simplificaba la enorme variedad de formas irregulares que podemos ver en la ciudad de Villa Gesell.

Pero el tiempo y la falta de continuidad planificadora fue trabajando en contra de esa idea primitiva, y fue avanzando el gusto por la apropiación paulatina y silenciosa del espacio público por el espacio privado. Para poner el ejemplo más notable, se cambió la traza fundamental de la ciudad, que era una gran curva que empezaba y terminaba a la altura de Circunvalación, y en la parte central de la ciudad se acercaba a la altura de lo que sería la calle Tres de Villa Gesell. En esta gran avenida curva y continua de 50 m. de ancho, se iban presentando la los espacios de vida cívica y los espacios verdes.

Pero triunfó la idea de la Tres, que en aquel momento ya había demostrado en Villa Gesell sus problemas, y en forma totalmente artificial se cambió ese trazado reconstruyendo la arteria continua que dejaba alejado el oeste.

Se puede observar sin embargo que ya insinúa un principio interesante de configuración, al cual hay que aferrarse.
¿Acaso tenemos un caso en que los habitantes no quisieron, no quieren, vida cívica? ¿Qué habitantes? Porque una ciudad tiene sus tiempos, es algo que se va haciendo. Es el comienzo de un camino, y un camino en el bosque. Son definiciones que deben afirmarse por sí mismas. Es un diálogo continuo, apoyado en lo razonable, que no es ni matemático ni científico.

A la participación debe quitarse un elemento y reemplazarlo por otro. Debe quitarse la visión de la ciudad en función del interés privado de un negocio redituable, y agregarse una visión más técnica que comprenda la gran estructura imbricada de intereses individuales y comunitarios que logra la armonía de las ciudades. Mar de las Pampas nació así, pero se perdió en el camino. En Mar Azul, en cambio, se necesita otro tipo de recuperación, mas imbricada en la comunidad y con un estado que recupere tierras.

De cualquier manera estas reflexiones no nos han llevado todavía a un objetivo.

Luis Castellani, Arquitecto

Aquellos lectores que quieran comunicarse con el autor del artículo pueden hacerlo al siguiente mail: luiscastellani@yahoo.com.ar

Más Columnas

Ver Archivo